El Tormento

SE PUEDE VIVIR SIN FE, PERO NO SIN ESPERANZA

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sábado, enero 21, 2006

¿QUE TIPO DE LIBERTAD TENEMOS?

La acción libre, se pone de relieve atendiendo a la importancia que tiene la libertad.
Siguiendo a Nietzsche y Kierkegaard, que "acto libre es aquel en que asumimos la responsabilidad de nuestra acción y sus consecuencias". Cuando el hombre no decide por sí mismo y el acto que ha de realizar libremente no es voluntad de él, tampoco es responsable de el, y por tanto no se le pueden exigir responsabilidades; por ejemplo los subnormales o enajenados.
La responsabilidad de mi acción libre se extiende a las personas y las cosas sobre la que dicha acción recae.
Simone de Beauvoir dice que, "la libertad no se realiza más que comprometiéndose en el mundo".
El ejercicio de la libertad es siempre un ejercicio comprometido, ya que tanto nos compromete como nos comprometemos, por eso cuando hemos actuado libremente no podemos eludir nuestra responsabilidad cargándosela a otros.
Como dice el refrán "el hombre es hijo ó hechura de sus obras".
Una cita de Sartré afirma que" la libertad no es un ser, es el ser del hombre".

En agradecimiento a A.Aróstegui:

Para satisfacer sus ansias de dominio, las clases dirigentes no recurren a la violencia física, si no en casos extremos.
Procuran conseguir el mísmo efecto programando unas formas de vida sugestivas en apariencia, incluso fascinantes que crean en el hombre la ilusión de una libertad que no posee. Para imponer éstos programas cuentan con poderosos y eficaces intrumentos sociológicos y psicológicos. Mediante ellos desencadenan formidables campañas publicitarias, y así provocan un aturdimiento que impide al hombre programar su propio plan de vida ó, lo que es igual decidir por si mísmo su propio destino personal.
El filósofo tambien suele ser presa más ó menos fácil de éstas campañas publicitarias tan halagadoras. Es muy frecuente el caso de filósofos que escriben al dictado del poder ó que, existencialmente se conforman con ésa filosofía que intenta consolidar el dominio del hombre por el hombre. Movidos por éstos estímulos, acaban muchas veces por crear una falsa filosofía con la que intentan justificar racionalmente la existencia de una falsa libertad.
Si ésta pretensión llegara a cumplirse, si se arrebatara al hombre el poder filosófico, la sociedad quedaría privada de defensas ideológicas y críticas sometida a los dictados del poder económico y poder político. En ésta uniformidad masificante del comportamiento humano: los mísmos atuendos, viviendas similares, el mísmo mobiliario, idénticas ocupaciones y distracción masiva, etc.
He ahí el enorme riesgo que corren hoy, a la par, la libertad y el hecho filosófico: el de perder su autenticidad. Este es el panorama humano que, en el presente, viene postulando como tarea ineludible la urgencia de volver cuanto antes a la autenticidad filosófica, violentamente conbatida por las fuerzas corruptoras de la mísma, por los ataques de la tecnocracia.